Incertidumbre y salud mental

Maya Sigala, Metepec, México abril 2020

Es peligroso tener sólo un martillo,

a todos se le verá cara de clavo

Milton H. Erickson

 

Vivimos tiempos interesantes, desafiantes, todo, absolutamente todo cambió. La vida misma es otra. Lejos se percibe la rutina de ir a trabajar, sea a una oficina, negocio o más, de llevar a los niños al colegio, de las horas de gimnasio, de correr por un parque, de salir a la calle, reunirte a cenar con tus amigos, con tu propia familia… y pensar que eso fue hace un par de semanas!!!Este nuevo tiempo ha condensado en un mismo día de todo, momentos de esperanza, de alegría, ganas de bailar, de cocinar, de hablar con amigos que viven del otro lado del mundo o de conocer al que vive al otro lado del pasillo de tu edifico, hemos tenido tiempo de reflexionar, de escuchar múltiples voces que nos alientan y otras tantas que nos preocupan y hasta atemorizan. Y por supuesto de llorar, de habitar la vulnerabilidad, el desconocimiento de lo que va a pasar, pero sobre todo de la ignorancia de qué será que nos funcionará al salir de casa.

 

“La medida de la inteligencia, es la capacidad de cambiar”, decía Albert Einstein y es justo el desafío que por primera vez como humanos en ComUNidad (Común-Unidad) estamos enfrentando. El cambio que realizaremos nos hablará de la inteligencia que hemos desarrollado, y no la privada o individual, sino colectiva.

 

Y para aportar algo voy a retomar una información que desde hace años vengo compartiendo. ¿Has escuchado hablar del Índice de Duplicidad del Conocimiento? Bueno, te cuento que en las últimas décadas, hablo de 4, 5 máximo, el conocimiento ha avanzado de manera vertiginosa y sorprendente, los avances han sido de manera asombrosa y para muestra este medio por el cual me estoy conectando contigo hoy.

 

Los científicos calculan que todo el conocimiento humano que se desarrolló en miles de años hasta el año 0 es equivalente a una unidad de conocimiento: UC, y esta unidad se duplico del año 1 después de Cristo al 1500 con la llegada del renacimiento.

Luego la siguiente duplicación de 2 a 4 UC tomo solo 250 años. En los siguientes 150 años, en el 1900 se había duplicado en 8 UC, y así la duplicidad se aceleró en tiempo y unidades. Hasta hace unos meses la velocidad de duplicación exponencial era de 1 año solamente!!!

En palabras más sencillas esto significa la velocidad en que los paradigmas cambian o se transforman, es decir los cambios profundos de mentalidad de cada época, de los valores que conforman una visión particular de la realidad, de las reglas y/roles en la sociedad, de cómo el mundo se abre a otro camino, a otra dirección. Y este último salto fue prácticamente de un día a otro!!!

 

Bauman ya lo decía, pasamos en cuestión de años, ni siquiera décadas de una sociedad “sólida” con estructuras y reglas que no cambiaban rápidamente, que se mantenían fijas, a una sociedad “líquida” (volátil, incierta, ambigua compleja, de cambios constantes). Así también mencionó con insistencia antes de morir que la sociedad “gaseosa” estaba a la vuelta de la esquina, pues bien, ha llegado ya, con esta crisis sanitaria se declarara inaugurada la vida gaseosa en la humanidad, caracterizada por mayor volatilidad, lo que ayer funcionaba hoy ya no aplica, fugaz, cambiante, la gran incertidumbre, por no haber reglas o patrones a seguir, por la aceleración de los eventos, sí, aceleración, aún más… Aah, auxilio!!! ¡¡¡ Si ya los cambios eran tan acelerados!!! ¿Cuál es el impacto profundo que de golpe a llegado con la pandemia que vivimos hoy, cuál será la manera de enfrentar lo que viene después y qué tan preparados estamos?

Esto tendrá grandes consecuencias en la salud mental. Ya muchos médicos, psiquiatras, psicólogos, expertos de la conducta humana, así como estudiosos de los futuros lo están advirtiendo: la etapa más crítica de la pandemia no es el coronavirus sino las múltiples enfermedades mentales, trastornos asociados al estrés como la depresión, alcoholismo, drogadicción, la ingesta excesiva de alimentos con las enfermedades física que le acompañan, así como los problemas de tipo relacional dentro del seno del hogar.

El aislamiento social y físico influye en la salud mental, y esta falsa ilusión de cercanía a través de lo virtual distrae a más de uno para no prepararnos internamente para lo que vendrá, sin agregar el aspecto laboral, económico y social.

Es justo aquí donde es importante reconocer la necesidad de apoyo, de buscar a un profesional como algo elemental, de la canasta básica diría Odin Dupeyron, pero sobre todo de saber con qué y con quién contar, qué hacer, a dónde acudir, a quién elegir.

Desde hace tiempo he estado mencionando que la carrera de psicología, las profesiones que tienen la encomienda de la salud mental son labores necesarias en los futuros, ya que el número de personas que presentarán alguna dificultad para enfrentar todos los cambios que el entorno gaseoso presenta, serán y seremos muchos. Incluso los mismos profesionales de la salud no estamos exentos del impacto de ellos.

Es por ello que urge ser humildes para pedir apoyo ante esto que nos envuelve ya, y saber elegir en quién confiar y con quién contar.

Siempre que inicio el seminario de Future Mentoring cuento lo que aprendí la primera vez que fui a bucear y que ahora es una regla en mi trabajo y en mi vida personal.

La primera regla del buceo es NUNCA LO HAGAS SOLO, podrás ser el buzo más experimentado de la historia, aun así es necesario por el riesgo que implica la propia actividad de profundizar ir acompañado. Pues bien, este tiempo metafóricamente nos está lanzando a profundizar en los océanos de nuestra propia existencia, para salir fortalecidos ante esta tormenta que está afuera y que se vislumbra larga. Y es aquí donde las preguntas poderosas emergen como aire para poder respirar, ¿con qué recursos cuentas, quién está a tu alrededor, cuál es tu red de apoyo, qué profesional y cuál es su preparación para hacerte acompañar? ¿Cuáles son algunas claves para elegir en tiempos de tanta oferta de cursos, talleres, coaches, conferencias, de gente con deseo de ayudar? Y la pregunta más importante ¿En quién confiar?

La confianza es un valor esencial en esta etapa de la humanidad.

Enseguida te propongo algunas pautas a seguir para elegir ya sea de manera presencial o en línea un acompañamiento profesional. No es una ley, sin embargo creo que es una buena guía a tomar en cuenta, junto a la intuición que invariablemente sabe más.

1.- Estudios: pregunta qué estudió. Si es Médico, psiquiatra, si es psicólogo titulado, qué especialidades y cuál es su enfoque y si es compatible con tu demanda de consulta.

Si sólo es psicoterapeuta, cuál es su carrera, si es afín al estudio de la conducta humana como sería sociología, antropología, trabajo social, y cuales es el enfoque que utiliza. Es aquí en donde la decisión de ir o no es muy personal.

2.- Abordaje, se refiere a la manera de intervenir en el tema o problema a plantear, terapias avaladas o terapias alternativas, esto no le quita seriedad al trabajo, esto es importante para saber elegir

3.- Confidencialidad y acuerdo de trabajo conjunto.

4.- Actitud o desarrollo de habilidades blandas que ha integrado como por ejemplo: el respeto, ser epoche o suspensión del juicio.

5.- Supervisión, que el profesional cuente con un psicólogo o psiquiatra que le acompañe.

Parafraseando a Jordi Amenos, lo anterior se resume en tres pilares indispensables para acompañar en un proceso personal a los demás, no ayudar, acompañar he dicho.

  1. Amar al ser humano, con todo lo lindo y lo no tan lindo, tener un genuino deseo del bien en el otro, de creer en los recursos del otro.

 

  1. Estudiar, prepararse continuamente y no solo en el campo de la conducta humana, sino en el mayor número de temas posibles. Ser un incansable aprendiz. Asirse de diferentes enfoques, herramientas y técnicas. No solo uno, ya que es muy peligroso ver el mundo con cara de clavo por tener sólo un martillo!!! y más en estos tiempos!!!

 

  1. Y por último y no menos importante la experiencia de vida personal, los años de práctica, así como su capacidad de inventiva, de crear, de ser valiente ante la adversidad, que tenga un equilibro entre experiencia y habilidades disruptivas en la toma y ejecución de nuevas opciones. Por lo tanto ser resiliente ante las propias circunstancias de su vida, de haber sufrido y saber sostenerse, haber tenido la fuerza para tomar decisiones difíciles en su vida, mirada apreciativa de la vida y que mantenga su buen sentido del humor y más, todo esto pueden ser atributos favorables para el acompañamiento a otros en este entorno de alta vulnerabilidad. Y no olvidar que un profesional de la salud mental no es una persona “feliz” por el simple hecho de dedicarse a ello, no, no lo es, lo que sí es, una persona comprometida consigo misma, su trabajo personal y el deseo de compartir y acompañar a los demás.

 

Dejo esto esperando sea una guía para la sabia toma de decisiones y que sea una Semilla de Calma… para el Alma, que como invariablemente digo, el Alma reconoce el camino de sanación y de conexión… correcta.

 

Y para finalizar, en esta pandemia así como emerge lo antes mencionado, también nos da la posibilidad de fortalecer o retomar relaciones humanas básicas. Hago votos de que haya una explosión de la necesidad de vivir acompañados, por lo tanto de también de acompañar, de apoyar a otros, no como profesionales de la salud mental, sino acercándonos en el día a día, valorando los diferentes roles de la vida: como hijos, pareja, padres, hermanos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, ciudadanos del mundo. Y para esto es importante seguir las instrucciones que nos dan en los aviones: primero póngase la mascarilla, respire y luego ayuda a los demás.

…y que todo fluya SabiaMente

 

“He aprendido que la gente olvidará lo que dijiste,

también olvidará lo que hiciste pero

la gente nunca olvidará cómo los hiciste sentir.”

Maya Angelou

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